sábado, 26 de abril de 2014





Opinión
Mis vivencias sobre la Revolución Cubana
Sexta entrega
La Revolución Cubana después de veinte años sigue firme.

En el año 1981 se efectuó en La Habana un gran encuentro de escritores de América Latina y el Caribe en el que estaban presentes hombres y mujeres de todo el planeta los cuales discutieron la temática de los derechos soberanos y democráticos de los pueblos de América Latina y el Caribe. A los pocos días de haber iniciado el encuentro los escritores, grupos antisociales estimulados por la Agencia Central de Inteligencia penetraron por la fuerza a la Embajada de Ecuador en La Habana y tomaron como rehenes al embajador de ese país y a otros funcionarios. Esto motivó un conflicto entre Cuba y Ecuador. Las autoridades cubanas se negaron a negociar con los asaltantes.

Todos aquellos que le hemos dado seguimiento permanente al proceso revolucionario cubano siempre hemos recordado la firme y digna representación que tenía el gobierno de Cuba en los organismos internacionales. El canciller de Cuba, en los primeros años de la revolución, lo fue el Dr. Raúl Roa García, conocido como el Canciller de la Dignidad. Todavía hoy se recuerdan sus discursos, sus magistrales defensas, el calor como exponía sus tesis de derecho internacional justificando la posición cubana. Por tal razón fue que su muerte, ocurrida a mediados de 1982, conmovió a todo el movimiento progresista y democrático a nivel mundial.

El año 1983 no tuvo un final de satisfacción para el Movimiento Progresista Internacional porque en Granada se llevó a cabo la intervención norteamericana contra ese país. Al momento de la ocupación en Granada había una gran cantidad de cubanos que trabajaban en la construcción de un aeropuerto. 
Muchos colaboradores cubanos murieron en Granada en desigual combate contra los agresores yanquis. Por lo menos veinticuatro cubanos murieron en Granada. El objetivo de la intervención norteamericana fue derrocar el Gobierno granadino que había demostrado ser progresista e independiente de los dictados norteamericanos. 

Uno de los momentos más difíciles que yo recuerdo en las distintas etapas de la revolución cubana fue la conocida como el período especial. Cuba mantenía más del 80% de sus relaciones comerciales y financieras con los países socialistas de la Europa del Este, principalmente con la Unión Soviética. Ante el desmoronamiento de la generalidad de los socialistas en Europa del Este, Cuba quedó prácticamente en el aire.

La desintegración de la Unión Soviética, la eliminación del Pacto de Varsovia, la desaparición del organismo que regulaba las relaciones comerciales de los países socialistas -CAME-, colocaron a Cuba en una situación sumamente difícil, agravada por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por los Estados Unidos de Norteamérica.

En los primeros años de la década del noventa se acentuaron las carencias y necesidades de toda índole para el pueblo de Cuba. El gobierno revolucionario se vio en la necesidad de tomar medidas ejemplarizadoras en el orden económico y social. Fue aceptado el trabajo masivo por cuenta propia en diversas actividades en razón de que el Estado no estaba en condiciones de garantizar el empleo a la gran mayoría de cubanas y cubanos. La despenalización de dólar fue otro de los elementos que incidió en la vida económica de las cubanas y cubanos. La inclusión del dólar trajo consigo un cambio de comportamiento en los valores personales e ideológicos de la sociedad, principalmente en el de la juventud.

El alquiler de habitaciones o residencias a turistas o visitantes extranjeros en la medida que hacía posible ingresos económicos a determinados grupos también creaba desigualdades. El desarrollo del turismo, la presencia de miles de extranjeros que visitaban a Cuba traían divisas pero también los vicios de las sociedades capitalistas. En esta etapa aparecieron “las jineteras” que era una especie de prostitución algo contra lo cual siempre ha luchado la revolución cubana.  

El desempleo, las limitaciones económicas, el turismo etc., generaron grupos delincuenciales contra los cuales el gobierno revolucionario se vio en la necesidad de enfrentar. El pueblo de Cuba vivió momentos sumamente difíciles, de penurias en todo el curso del período especial: carencia de alimentación, prolongados apagones, problemas en el transporte público, limitación en la distribución de ropa y calzado, el agravamiento de la situación de la vivienda, en fin, el pueblo de Cuba vio disminuida su situación con relación a como había vivido en la década del 80.

Los días 6, 7 y 8 de abril de 1984, respondiendo a una invitación que nos hizo a mi compañera Carmen y a mi, el Partido  Comunista de Cuba, para visitar distintos lugares de Cuba, tuvimos  la oportunidad de hacer un recorrido que nos llevó hasta la lejana Moa, en el extremo oriental de Cuba; a mi regreso al país procedí a elaborar varios trabajos para la prensa escrita nacional en los cuales reseñé las impresiones que habíamos recibido de los logros alcanzados por la Revolución Cubana hasta esa época.

Algo que recuerdo de 1985 fue la invitación que recibí del Comandante Fidel Castro, para asistir en el encuentro internacional efectuado en La Habana para abordar el tema de la deuda externa. En esta actividad compartí con otros dominicanos que también fueron invitados. La conferencia se inició el 3 de agosto de 1985.

A mediados de 1989 fuimos sorprendidos con un comunicado publicado en el periódico Granma. La sorpresa fue por la persona a que se refería el documento, su historial de lucha y el caso en que estaba envuelto. El comunicado decía así: 
“Información del Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.”

“Arrestado y sometido a investigación el General de División Arnaldo Ochoa Sánchez”. “Nos vemos en el desagradable deber de informar que el General de División Arnaldo Ochoa Sánchez, quien ha recibido del Partido de las Fuerzas Armadas Revolucionarias importantes responsabilidades y honores, ha sido arrestado y sometido a investigación por graves hechos de corrupción y manejo deshonesto de recursos económicos.”

“Sean cuales fueren los méritos de cualquier compañero, el Partido y las Fuerzas Armadas Revolucionarias no pueden admitir en absoluto la impunidad de quienes, apartándose de los principios de la Revolución, cometan graves violaciones de la moral y las leyes socialistas.”

“De acuerdo a las normas que rigen la conducta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el General de División Arnaldo Ochoa será sometido en primer término a un Tribunal de Honor integrado por oficiales de su rango que recomendará las medidas ulteriores a seguir, incluidas las de tipo legal, que se correspondan con las faltas cometidas por él.”

“Las recomendaciones que adopte dicho tribunal y los fundamentos de las mismas serán informados oportunamente al pueblo”. “Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.” 

“Arnaldo Ochoa (1940-1989): De familia campesina, se unió al Ejército Rebelde a comienzos de 1958. Participó en una misión internacionalista en Venezuela en los sesenta y encabezó las misiones militares cubanas en Etiopía a finales de los setenta; en Nicaragua, 1983-1986; y Angola, 1987-1988. Fue miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 1965-1989”.

“En junio-julio de 1989, Ochoa, entonces general de división, y otros tres altos oficiales de las Fuerzas Armadas revolucionarias y del Ministerio del Interior fueron arrestados, procesados, declarados culpables y ejecutados por actos hostiles contra otro Estado, contactos sobre comercio de drogas y abuso de cargo. 

En la misma causa, otros trece oficiales del ejército y del Ministerio Interior cubanos fueron declarados culpables y recibieron condenas de prisión”.
Continuará la semana próxima - See more at:http://www.elcaribe.com.do/2014/04/26/mis-vivencias-sobre-revolucion-cubana#sthash.mmUvAZwf.dpuf

No hay comentarios.:

Publicar un comentario