martes, 1 de abril de 2014

A LOS 46 MESES DE LA TENTATIVA DE ASESINATO CONTRA MI HIJO JORDI.


Por: Ramón Antonio Veras.

1.- Así como hay  acontecimientos que generan cambios determinantes en el mundo, también ocurren sucesos que marcan anímicamente al ser humano.  En lo que a mi respecta, el hecho que me cambió la vida fue la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi, de la cual  se cumplen hoy 46 meses.

2.-El operativo de sicariato contra mi hijo ha sido sumamente tormentoso  por el tortuoso camino que he tenido  que transitar, desde el martirio de la investigación policial y judicial,  hasta ahora con la angustia ante la jurisdicción de juicio.

3.- Pero los avatares que he soportado desde el día del atentado contra Jordi, no han generado en mi  el más mínimo cambio  en la forma de ver la vida; de mantener el optimismo  de siempre; conservar mi apego a todo lo que sea estima, afecto y cariño hacia los demás. En mi conciencia no hay ni  habrá nunca espacio para el odio, tirria ni rencores.

4.-  Todo lo que han hecho o puedan hacer en procura de burlar la justicia,  la sociedad y a mi familia, aquellos que quisieron asesinar a mi hijo, no lograrán hacerme cambiar lo que ha sido parte de mi comportamiento de vida: no desesperarme, y ver los hechos negativos delincuenciales como vicios propios de sociedades afectadas en su ordenamiento social económico.

5.- La calidad de padre de Jordi, me impone darle seguimiento permanente al asunto, sin importar las consecuencias. Todo lo que se pueda derivar de mi incidencia para que se haga justicia y no triunfe la impunidad, lo asumo con sentido de compromiso consciente  y sin excusa alguna.

6- Durante todo el período transcurrido   desde que ocurrió la acción criminal de que fue víctima Jordi, he estado armado de absoluta paciencia; he procedido con suma pasividad. Las provocaciones de asesinos consuetudinarios no me van a conducir a la exasperación; al  hostigamiento verbal   y a los gestos desafiantes he respondido y seguiré respondiendo  con el reclamo de justicia.

7.- No estoy revestido de gran valentía, pero no le tengo miedo a la muerte. Sé en el medio donde vivo y  los profesionales del crimen que me adversan  porque   procuro se les haga justicia por la tentativa de asesinato contra mi hijo Jordi.

8.- No miro  hacia atrás, sino hacia delante;  el peso de la justicia ha de caer sobre  el que  pagó y los que organizaron y ejecutaron la acción criminal contra mi hijo Jordi. Entonces, ahí  llegará parte de  tranquilidad a mi familia,  la sociedad será en parte resarcida  y  se le enviará un mensaje de advertencia al crimen organizado en la modalidad de sicariato.
                                                                                                                    
                                                                                                                    Santiago de los Caballeros,

                                                                                                                      2 de abril de 2014.

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