lunes, 3 de marzo de 2014

Santiagueras y santiagueros: si no por los vivos, por lo menos por nuestros muertos





Por: Ramón Antonio Veras

1.- Una vez se agota el modelo económico predominante en un país, la  sociedad entra en crisis, sus instituciones se hacen infuncionales, se relaja la disciplina, y el caos se observa por todas partes; tal es el caso que se ha presentado aquí donde el desorden ha tomando su imperio.
2.- En la República Dominicana,  Santiago de los Caballeros es la ciudad donde más se advierte el agrietamiento social como consecuencia de la debilidad del ordenamiento económico vigente; en ella los vivos y los muertos resultan víctimas del caos existente.
3.- Así, por ejemplo, aquel que por coincidencia fallece un día jueves, y su velatorio se efectúa en la funeraria situada frente  al Cementerio de la calle 30 de Marzo en Santiago, se va a morir dos veces  por lo que ocurre en  el mercado de las pulgas que hace varios años comenzó en la plaza pública de la J. Armando Bermúdez, en Pueblo Nuevo,  y ya se ha extendido hasta la esquina formada por las calles 30 de Marzo  y Salvador Cucurullo.
4.- Lo que se observa en el citado lugar los días  jueves de cada  semana, no puede ser descrito con palabras; aquello hay que verlo para comprender lo que es el Santiago de hoy en lo que a decadencia se refiere; eso da grima, espanta, hace llenar de asombro hasta al ser humano   más pasible. La foto  que encabeza este trabajo lo explica todo.
5.- En verdad, el mercado de los jueves en los alrededores del Cementerio de la calle 30 de Marzo, en Santiago, constituye una afrenta, una desvergüenza, un bochorno  para toda persona sensible, decente y con un mínimo de sentido  cívico.
6.- Lo ideal fuera que los directores de escuelas y colegios de Santiago lleven  a sus alumnos y alumnas al sitio ya aludido, y les expliquen lo que fue nuestra ciudad ayer, y el basurero, la inmundicia que es hoy por culpa de los politiqueros irresponsables,  y munícipes  santiagueros indolentes e indiferentes.
7.-  Si no por los vivos, por lo menos  por la paz que merecen los  muertos que descansan en el Cementerio de la 30 de Marzo, esa área de Santiago debe ser rescatada, para que vuelva a ser un espacio respetado y aseado; que simbolice recogimiento, y honra al lugar que sus familiares escogieron  como última morada: el Cementerio de la 30 de Marzo.
8.- El respeto hacia un ser querido fallecido se prueba honrando su memoria; todas aquellas personas que tienen seres queridos descansando para siempre en el Cementerio de la  calle 30 de Marzo, en Santiago, por consideración a sus muertos deben sentirse vivamente lesionadas, ultrajadas, burladas, y de todas  formas  ofendidas en sus nobles sentimientos.
9.-  El cariño hacia una persona no termina con su muerte; el afecto se extiende más allá del cementerio, es eterno.
10.- De alguna forma hay que  demostrar que en Santiago todavía quedan mujeres y hombres con dignidad y decoro;  que si la Alcaldía irrespeta a los vivos y a los finados,  todavía hay dolientes que aspiran a que sus parientes fallecidos tengan un camposanto que su entorno genere un ambiente de decencia, no como lo es ahora, una afrenta para  vivos y muertos.
11.- Señores, señoras, santiagueras y santiagueros,  por favor, ¿hasta cuándo  se va a seguir  tolerando tanta infamia ante nuestras propias narices?
12.- ¿Es que  los muertos  que están enterrados en el Cementerio de la calle 30 de Marzo en Santiago, fueron olvidados por  sus deudos?
13.- ¿Es que ya los santiagueros y santiagueras  perdieron el orgullo de ser munícipes  reconocidos por su apego a la limpieza, a la decencia y por querer a nuestra ciudad como nuestras propias casas?

Los días venideros nos darán la respuesta.


Santiago de los Caballeros,

                                                                       

                                                                                  3 de marzo de 2014.

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