viernes, 20 de diciembre de 2013

El 25, mis 75 años de edad

I.- Introducción


1.- El hecho de vivir en sociedad entraña  para el ser humano estar sometido  a una especie de control en todo lo que tiene que ver con su accionar, sin importar que se refiera a lo privado o público, laboral o familiar; y  sin distinguir que sea algo de trascendencia, relevancia, o simple banalidad.

2.- En un ordenamiento social atrasado como el nuestro, hasta bajar o subir de peso es tomado en consideración por aquellos que, haciendo el papel de fisonomistas profesionales, se interesan por saber la razón por la cual determinada persona, en un momento dado, ha cambiado sus rasgos, se ha transformado en su fisonomía.

3.- Por ejemplo, en nuestro medio, algunos tienen como motivaciones de su vida darles seguimiento a si fulano de tal ha perdido peso corporal porque está enfermo, se sometió a un régimen  alimenticio especial por  prescripción médica; o si sutano ha cambiado de rostro porque, con el transcurso de los años, al entrar en edad avanzada, su estado físico se ha transformado, o fue que se le practicó una intervención quirúrgica por placer estético.

4.-  La realidad es que la vida del ser humano es la suma de detalles, particularidades que, en su conjunto, constituyen lo típico, lo peculiar de cada quien.

II.-  Mis 75 años de edad


5.- He hecho la introducción anterior para explicar algo que por lo menos para mi tiene mucha significación, porque se relaciona con la vida mía,   mi existencia; los años que tengo desde el momento que mi madre me trajo al mundo el día 25 de diciembre de 1938.

6.- Tomando en consideración el país donde nací, me he formado y desarrollado; su estructura y base económica; la región del mundo donde está ubicado geográficamente; el papel que desempeña en la estrategia geopolítica de los Estados Unidos de Norteamérica; mi origen social, incidencia en la vida política y social pública nacional e internacional, y el hecho de haber llegado con vida a los setenta y cinco años de edad, me sirven de motivación para hacer algunas reflexiones.

III.- La salud


7.- Al llegar a tres cuartas partes de siglo de existencia, mi salud  es, en sentido general, buena; padezco de algunas afecciones agresivas las cuales sé me acompañarán para el resto de mi vida, pero las tengo bajo control y vigilancia médica; padezco otras menos ofensivas, pero no dejan de ser menos molestosas. Así, por ejemplo, la artritis psoriásica, aunque me produce dolores sumamente agudos, me molesta menos que los sistemáticos calambres, que en los últimos tiempos se han convertido, para mi, en una pesadilla.

8.- Ya con 75 años de edad encima he comprendido que mi organismo no va en ascenso, sino en declive; que,  por tal razón,  debo hacer un esfuerzo por cambiar algunos hábitos de mi vida, incluyendo alimenticios, y hasta en mi forma de asimilar hechos que anímicamente me afectan.

9.- He considerado como un logro  haberme decidido, en provecho de mi salud, integrarme a un gimnasio  con el objetivo de cambiar mi situación sedentaria, por la de ejercicios diarios diversos.

IV.- Mi Ocupación en otras actividades. Ejercicio profesional como abogado.


10.-  El oficio de abogado, el cual he ejercido en forma ininterrumpida durante cuarenta y seis (46)  años, en razón de que ya he perdido toda motivación para llevarlo a la práctica, lo he reducido de cero (0) a uno (1);  y aunque en esa misma proporción se han limitado mis ingresos económicos, no me lamento, por el contrario, me siento espiritualmente mejor, más libre,  más tranquilo y con absoluta paz.

11.- La de abogado,  profesión que con tanto entusiasmo decidí estudiar  al momento de matricularme en la universidad, y que con intenso calor ejercí en los distintos tribunales del país, ya hoy para mi no tiene sentido; no por la profesión de abogado en sí, sino por el medio en que se ejerce  y el comportamiento de los colegas.  Ahora selecciono los expedientes que he de trabajar tomando en consideración el caso, la persona que requiere mis servicios profesionales, y hasta el abogado contra el cual he de litigar, o pueda llegar a ser mi adversario en estrados.

30.-  En los últimos años he ocupado mi tiempo, fundamentalmente, leyendo y escribiendo; participando en charlas, conferencias y seminarios abordando diferentes temas; viajando al extranjero; excepcionalmente  he ejercido  la profesión; no práctico ningún tipo de deporte; me divierto compartiendo con mi familia,  amigos y amigas. Espero tener la oportunidad de continuar publicando algunos de mis obras inéditas,  y otras que pueda elaborar en el curso de los días o años que me restan por  vivir. Disfruto ampliamente  departiendo con los míos, platicando sobre la política nacional e internacional, literatura e historia nacional, béisbol,  y  tomándome  una copa de un excelente vino.

V.- Relación familiar


12.- En el orden familiar,  con respecto a  mis descendientes, hijos, nietas y nietos, ahora, al llegar  a los 75 años de edad, he advertido que los hubiera disfrutado más si no fuera por mi actitud de pretender que ellos sean como es mi deseo, y no con la libertad a que tienen derecho, y que yo aplaudo y apoyo. Pura y simplemente, en lo adelante debo de hacer un esfuerzo para adaptarme a las circunstancias que me impone la condición de padre y abuelo.

13.- Haber vivido durante 75 años, me ha permitido conocer, más o menos bien, a mis cinco (5) hijos; de cada uno de ellos tengo un criterio distinto en lo que se refiere a su forma de ser, y valoración hacia mi.

14- De mis nietas y nietos puedo decir que, desde su nacimiento hasta ahora, he tratado de que sean más comunicativos conmigo, algo que no he logrado, posiblemente por mi temperamento, el cual sé no agrada a muchas de las niñas y los niños de hoy, tomando en consideración que la educación que reciben en la casa no es la misma que si partiera de mi;  como es natural, sus padres y madres tienen una forma diferente de ver el mundo y los fenómenos sociales, a como yo los visualizo.

15.- Quiero morir antes que cualquiera de mis hijos, nietas y nietos;  no estoy preparado, ni resistiría, el fallecimiento de uno de mis descendientes; he vivido 75 años, mientras que ellos apenas comienzan a vivir.


VI.- Con mis amigas y amigos


16.- En las relaciones con mis amigas y amigos, en el curso de mis setenta y cinco años, la generalidad de ellos me han hecho sentir el hombre más feliz de la tierra, pero algunas y algunos  con actos de traición han lesionado mi corazón en lo más profundo.

17.- Aunque he vivido durante 75 años, la falsía sé que seguirá llegándome  por obra de alguien a quien tengo como amiga o amigo; porque la conducta que genera el ordenamiento social vigente, y los vicios sociales que lo acompañan, ejercen influencia negativa en la actitud de muchas personas en nuestro país, inclinadas a hacer pasar momentos amargos con su deslealtad a personas  de noble sentimientos.

18.- A los fines de recibir las menos decepciones por la felonía de falsos amigos y amigas, ahora, a mis 75 años voy a pesarlos  por su valor específico cualitativo, no desde el punto de vista cuantitativo. Procuraré tener una amiga o amigo fiel, y no mil farsantes.

19.- Habiendo llegado a la edad de 75 años, y en honor a mi rechazo total a la mentira, tengo la idea fija de que aquella o aquel que ha dicho ser mi amiga o amigo, y ha pretendido presentarme como mentiroso, poniendo en entredicho, duda o sospecha algo  que  he dicho o escrito, dado por mi como verdadero, en lo adelante quiero no me dirija la palabra;  pura y simplemente, que nos ignoremos mutuamente.

20.- En los últimos años he establecido relaciones de amistad con algunas personas; mi deseo es que podamos sostener lazos sinceros y de comprensión, para así tener  la posibilidad de llegar a ser amigos.

VII.- La política durante mi existencia


21.- La política  ha sido y seguirá  formando  parte de mi existencia; no tiene sentido mi vida al margen del accionar político y social. A mis setenta y cinco años sigo abrazándola con más fe y calor.

22.- Mi deseo es que, por lo menos, una parte de mi pensamiento político se materialice antes de desaparecer del mundo de los vivos. Para alcanzar objetivos positivos para mi país, estoy dispuesto a poner por esa causa mis limitadas energías y tiempo.

23.- Luego de mi militancia partidaria hasta 1967, no he formado parte de ninguna organización política, lo que no quiere decir, en modo alguno, que rechace la militancia partidaria, pero la forma de hacer politiquería ahora en mi país, no cuadra con mi formación ideológica.

VIII.-  Cosas fijas en mi conciencia


24.- En mis setenta y cinco  (75) años, he sido testigo de dos hechos que se han quedado fijos en mi conciencia, uno agradable, y otro desagradable: a)el agradable, cuando en el año 1980, un niño angoleño, en Sofía, capital de Bulgaria, depositó en mis manos un clavel rojo, al momento que cantaba en coro  con otros niños del mundo, el himno de la paz mundial; y, b) el desagradable, cuando una tarde del mes de septiembre de 1965, en la calle Padre Billini, en la ciudad capital, presencié a un agente de la Policía Nacional, convertido en una pira porque  su cuerpo, luego de ser rociado con gasolina, un grupo de manifestantes le prendió fuego con un fósforo.

25- Al cumplir mis 75 años de edad, destaco como hechos significativos a nivel mundial, a) en lo científico y tecnológico:  la conquista del espacio sideral con la llegada del ser humano a la luna; b) en la política mundial liberadora:  el desmoronamiento del sistema colonial con el logro de la independencia de muchos países; c) en América Latina y el Caribe: el triunfo de la Revolución Cubana, que, con sus aciertos y desaciertos, ha servido para el despertar de las masas populares latinoamericanos y caribeñas.

26.- Me han marcado la vida  con pesar, en el curso de mis 75 años, la muerte de mi madre,  la de Carmen, y la de mi padre espiritual, Manuel. Estos tres seres humanos ejercieron mucha influencia en mi forma de proceder.

27.- El hecho que más me ha impactado en mi vida ha sido la tentativa de asesinato  contra mi hijo Jordi, ejecutada por un equipo de sicarios, el día 2 de junio de 2010; nunca pensé que  uno cualquiera de mis hijos llegaría a ser víctima de una acción   criminal, de ahí la conmoción  que recibí una vez tuve la noticia de ese hecho contra Jordi.

28.-  El estado de soledad en que he  vivido en los últimos años  en mi hogar, me ha impuesto ciertos cambios en mi vida cotidiana. No me había pasado por la mente estar sometido a un ritmo irregular en  mi habitad, contrario a lo que había sido lo habitual durante toda mi vida de estar compartiendo diariamente con Carmen y nuestros hijos.

29.- En lo que se refiere a mi ciudad natal, me he sentido bien por haber vivido durante toda mi vida en Santiago; lamento que, en los últimos años, mi querida ciudad se haya convertido en un medio insoportable, dominado por la sucieza, los ruidos, la contaminación, la agresión visual y, lo peor, la indiferencia cívica de amplios sectores de la comunidad para hacer cambiar el rumbo de desastre que llevan a cabo los que están al frente de la Alcaldía Municipal. 

IX.-  Algunas cosas que no me gustan


Con el transcurso de los años, al ser humano le acompañan toda una serie de particularidades, las cuales descubre  con el tiempo que les son habituales.
En el hipotético caso  de que el día de mi cumpleaños, uno o una cualquiera de mis nietas o nietos,   me preguntara ¿papapa,  hoy, al cumplir 75 años de edad, que te has dado cuenta que no te gusta, o te hace sentir mal.
Mi respuesta sería, pues, puedo decirte que, entre otras cosas, sentirme vigilado; que quien habla conmigo cambie su tono de voz; que me reprochen cosas ya pasadas; además, no me gusta visitar bancos comerciales, cementerios ni barberías; que mis invitados lleguen fuera de la hora convenida; que me hablen con voz autoritaria; ver a alguien discriminado,  y que se ponga en duda mi verdad.

X.-  Deseos en mis 75 años


Anido en mi cerebro ideas que quiero se materialicen en los días o años que me quedan de vida: a) aspiro a seguir cumpliendo muchos años de vida con algo de salud, como persona útil a la especie humana; b) que mis acciones resulten provechosas para contribuir positivamente a que en mi país, lo que en verdad se llama pueblo, se libere de las cadenas de la opresión, y alcance la emancipación total y definitiva. Solamente así me voy a sentir bien  en los momentos finales de mi existencia.

Santiago de los Caballeros,
19  de diciembre de 2013.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario